Estas tres cifras pueden aparecer juntas, pero responden a preguntas distintas. El objetivo de beneficio indica qué rendimiento debes alcanzar para completar una fase. La pérdida diaria limita cuánto puede deteriorarse la cuenta dentro de un día. La pérdida máxima define el suelo global que no debe alcanzarse.
Objetivo: una meta, no un margen de seguridad
En un ejemplo puramente matemático, un objetivo del 8% sobre una base nominal de 100.000 equivale a 8.000. Eso no explica por sí solo cuándo se considera superada la fase: hay que comprobar el resto de reglas y si el resultado debe estar realizado. En productos de varias fases, cada una puede usar un objetivo diferente, por lo que el comparador los conserva por separado.
Pérdida diaria: hay que conocer la fórmula y la hora
Dos firmas pueden publicar el mismo porcentaje y aplicar cálculos distintos. Hay que comprobar si cuentan las pérdidas no realizadas, comisiones y otros costes; a qué hora se reinicia el día; y si el límite se calcula desde el saldo inicial o desde una referencia que cambia. Ninguna fórmula debe extrapolarse de una firma a otra.
Pérdida máxima: porcentaje o importe
Algunos programas de futuros la expresan como una cantidad monetaria; otros productos pueden mostrarla como porcentaje. Ninguna representación es mejor por sí sola. Lo importante es saber si el suelo permanece fijo o sube con el beneficio, y si se observa de forma continua o se actualiza al cierre.
Cómo leer una tabla sin engañarte
- Compara magnitudes con la misma unidad y moneda.
- No trates un dato ausente como cero.
- Abre la fuente si el límite parece especialmente generoso.
- Comprueba las reglas de la cuenta posterior, no solo las de evaluación.
La guía sobre drawdown estático, trailing intradía y fin de día explica por qué dos límites con la misma cifra pueden comportarse de forma muy distinta.
Fuente conceptual consultada: documentación oficial de objetivos de FTMO. Sus reglas concretas deben comprobarse de nuevo antes de usarlas para comparar un producto.